La fuente de las mujeres: la película

Normalmente no estoy acostumbrado a contar mis menores andanzas pero el tema recurrente al que le tengo mucha afección hace que hoy comparta con vosotros esta nota sobre: Las mujeres. Fui al cine ayer por la noche para ver “La fuente de las mujeres” de Radu Mihaileanu.

La historia se sitúa en nuestra época, en un pueblito entre África del Norte y el Medio-Oriente, como nos lo cuenta la sinopsis de la película.

Al principio, la cámara se concentra sobre los detalles (“lo infinitamente pequeño”) para mostrar como les resulta difícil ir a buscar, todos los días, agua en las montañas cuando tienen un marido que se lo pasa sentado en las terrazas de los café. Estas mujeres aman a sus maridos, les gusta hacer el amor, aman el Corán, a sus hijos, les gusta reír y ¡bromear! Una de ellas, más instruida, junto a la ayuda de una mujer de mayor edad –que fue victima de cosas que ninguna mujer soportaría- van a decidir de hacer la huelga del sexo. Un destete de sexo hasta que sus maridos se activen y las ayuden a tener agua sin tener que transportarla o que estos lo transporten y vayan a buscarlo en la montaña. Bueno, no será fácil en un país en donde las tradiciones ancestrales, religiosas y tradicionales están ancladas.

Toda la película está ritmada por momentos divertidos, tiernos y profundamente humanos. No vamos a ver una película intelectual sino que vamos a ver una película femenina y no feminista. Vamos a ver una película llena de sentimientos y no al estilo de las novelas rosas. Esta película no es llorona, al contrario, es de un optimismo que se ve raramente. Es una película que describe las condiciones difíciles de las mujeres magrebíes o de la mujer, simplemente. No pude retenerme en pensar a todas estas mujeres indias y africanas que conozco y que conocí durantes mis experiencias actuales y pasadas. Al cantar las mujeres critican las situaciones de la vida; las entenderéis cantar a lo largo de la película para exprimir sus sentimientos y sus angustias. La música, los cantos y los bailes forman parte entera de esta maravillosa película y no han sido añadidos sólo para haceros llorar.

Todos los actores son conmovedores, os sito algunos de ellos:

Lo único que puedo hacer es entonces incitaros a ir a ver la película. Saldréis vigorizados y llenos de entusiasmo. No hay nada de vindicativo o malo, sólo hay humanidad y buen sentido, ¡es todo!

   

El director Radhu Mihailenau es el hijo de un periodista judío rumano. En 1980, bajo la dictadura de Ceaușescu, se va de Rumania para refugiarse en Israel y luego en France en donde va a estudiar la cinematografía en el IDHEC (antiguo nombre de la Fémis). Enseguida, ejerce el trabajo de asistente director durante los años 80 y especialmente con Marco Ferreri (fuente Wikipedia). No es la primera película que veo de este director. También rodó dos otras excelentes películas:

  •  El concierto que cuenta la loca historia de antiguos músicos del Bolshoi que organizan un concierto en París.
  • Vete y vive: en un campo de refugiados de Etiopía, una madre cristiana obliga a su hijo a convertirse en judío para sobre vivir.

 Haced un clic aquí para ver todo el casting de la película

 La página oficial de la película

 Aquí encontraréis otra nota sobre el tema de las mujeres y el cine: Woman are heroes

Poco antes que empiece la película, tuve la buena sorpresa de ver este poético videoclip sobre el reciclaje del papel:

 

2 commentaires sur “La fuente de las mujeres: la película”

  1. hayatte dice:

    j ai envi de voir ce film dans quelle salle il joue merci

  2. Jean-Marc dice:

    Bonjour,

    Il suffit de voir par rapport à la ville ou vous habitez les salles de cinéma qui projettent ce film.

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